La transversalización del enfoque de género quedó pendiente en los textos escolares ecuatorianos

Redacción: Fabián Santana (@fabiansantana2) , Julissa Pinoargote (@rijupinoargote) y Nahomy Oviedo (@nahomi_oviedog)


Los debates y polémicas surgidos en grupos de WhatsApp, Facebook y otras redes sociales en contra de la transitoria quinta de la Ley Contra la Violencia a las Mujeres, que suponía cambios en los textos escolares, provocó el rechazo de grupos conservadores que organizaban marchas de protesta, esto hizo que el presidente de la República lo reformara mediante el Decreto ejecutivo 460.

El documento disponía que en la malla curricular de los distintos niveles educativos se incluya el enfoque de género, las nuevas masculinidades y el cambio de roles. Esto generó preocupación en ciertos sectores, sobre todo por la difusión de imágenes y textos de libros correspondientes a sistemas educativos de otros países como Panamá. Al respecto, el Ministerio de Educación aclaró que esas imágenes no pertenecen a sus textos y los calificó como mensajes malintencionados.

La presión fue tal, que a los pocos días el Gobierno dio marcha atrás y mediante el Decreto ejecutivo 460, el enfoque de género y las nuevas masculinidades, fueron borradas de un plumazo. En su lugar, solo se habla de igualdad entre hombres y mujeres.

¿Qué es la Transversalización de género?

Según el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC) “Es el proceso que tiene para los hombres y para las mujeres cualquier acción que se planifique, ya se trate de legislación, políticas o programas, en todas las áreas y todos los niveles. Es un estrategia para conseguir que las preocupaciones y experiencias de las mujeres, al igual que la de los hombres, sean parte integrante de la elaboración, puesta en marcha, control y evaluación de las políticas de los programas en todas las esferas, políticas, económicas y sociales, de manera que las mujeres y los hombres puedan beneficiarse de ellos igualmente y no se perpetúe la desigualdad. El objetivo final de la integración es conseguir la igualdad de los géneros.”

Estas acciones se las puede aplicar sobre una mujer o un hombre en desventaja, para eliminar la desigualdad.

A favor y en contra

Carmen García, madre de familia cree en la igualdad de género y derechos entre hombres y mujeres, pero agrega que “no me gustaría y no estoy de acuerdo es que en el colegio de mi hija hablen de lo que poco a poco se está volviendo normal, ver hombres besándose entre ellos y las mujeres igual”.

Para Gabriel Tómala, bloguero y activista independiente de la comunidad GLBTI, es necesario que en las escuelas se enseñe educación sexual con enfoque de género. “Con este decreto se pretende que los niños conozcan que existe diversidad de género, no es para decidir si un niño quiere convertirse en niña o viceversa”, aclaró.

El machismo y la violencia de género es un problema internacional y, precisamente, la comunidad LGBTI es una de las principales afectadas por los distintos tipos de agresiones que se generan. Frente a esto, todavía queda mucho por debatir para generar verdaderos cambios que permitan construir una sociedad más equitativa e incluyente.

admin

Medio de comunicación de la Facultad Ciencias de la Comunicación de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí.

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