Las controversias de una Ley de Comunicación

Por: Ruth Tuárez 

La Ley Orgánica de Comunicación entró en vigencia con el objetivo de garantizar el derecho de recibir una información veraz, oportuna y corroborada, desatando diversas reacciones y generando debates entre todos los miembros involucrados en el proceso comunicacional y la sociedad en general. Esta ley ha buscado ofrecer un nuevo marco técnico de regulación de los medios de comunicación, sin incluir al internet y las redes sociales a excepción de las páginas web y redes de los medios de comunicación tradicionales.

Debido a la intolerancia y el abuso por parte de ciertos medios de comunicación los cuales se habían constituido en grandes grupos de poder, manipulando la información según sus intereses y haciendo uso de sus influencias, es necesario restringir y controlar su funcionamiento, por ello, la nueva ley de comunicación se ha convertido en una herramienta de control que garantiza el derecho al acceso a la información y a la libertad de expresión, libertad que no puede ser confundida con libertinaje, ya que si bien todos tenemos derecho a expresarnos libremente, no se puede atentar contra los derechos humanos, la honra y el buen nombre de otros.

El informar con exactitud, basados en la verdad y no omitir nada de lo que el público tenga derecho a conocer deberían constar entre los fundamentos de quienes ejercen esta labor, considerando que la comunicación y la información son servicios públicos y no mercancías.

Entre los temas que más controversia han desatado se encuentran el linchamiento mediático y las normas deontológicas, las cuales no deberían ser obligatorias, sino que los profesionales en comunicación dada la labor que realizan, por ética profesional deberían incorporarlas como parte de su vida cotidiana y en el ejercicio de su profesión. Sin embargo, estas normas deontológicas se ven comprometidas en reiteradas ocasiones ubicando al comunicador en medio de dilemas morales que muchas veces le llevan a satisfacer sus intereses personales.

La aplicación de esta ley trajo consigo una serie de sanciones especialmente para los medios privados y pese a que muchos no estén de acuerdo con estas normativas y promuevan las reformas a la ley, se debe vigilar y regular su accionar, supervisando que la actividad profesional del comunicador sea ejecutada con ética, guiados por principios apegados a la responsabilidad moral y el respeto, en donde se elimine toda forma de discriminación hacia los más vulnerables de la sociedad y se fomente su inclusión.

 

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Medio de comunicación de la Facultad Ciencias de la Comunicación de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí.

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