Manos mágicas

Giselle María Andrade Cedeño de 44 años, es una guerrera. Sus manos tienen el ingrediente indispensable para cocinar: el amor.

“La cocina es mi aliada, cocinar es más que solo cortar y encender la cocina, es una conexión directa con mis clientes, es saber que les gusta” ,comenta Giselle.

La crisis que paso con su esposo le enseñó a ser una mujer fuerte, “muchas personas me dieron la espalda y solo un ángel me ayudo a formar este pequeño emprendimiento. No es cansado cocinar porque lo hago con el alma” ,emocionada destaca ella.

Hace cinco años empezó este comedor. “Ya no son veinte personas que disfrutan del sabor de cada plato que preparo, ahora se duplicaron. Cada día aumenta el número de personas y eso hace que todo lo malo se olvide y que viva agradecida con Dios porque aquel pequeño negocio que emprendí ha ido creciendo y fortaleciéndose, con la ayuda de muchas personas que han estado ahí” revela Giselle.

“Mi mama es la mejor cocinera, no sentimos muy orgullosa de ella”, describe su hija Doménica.

“El menú de comidas es excelente disfruto cada platillo. Espero que sean las doce para ver que plato de comida se ha inventado doña Giselita” porque para él no hay nada que remplace la comida de Giselita” informa Edison, cliente fijo del restaurante.

 

admin

Medio de comunicación de la Facultad Ciencias de la Comunicación de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí.

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